Diseñar sistemas de seguidores solares implica comprender el impacto del viento. Los seguidores deben ser robustos, no solo para soportar las condiciones meteorológicas cotidianas, sino también para resistir las condiciones extremas que enfrentarán a lo largo de su vida útil.
El innovador L:TEC® 1P mantuvo su estabilidad a 400km/h (ráfaga de 3 s), una cifra comparable a la mayor velocidad de viento jamás registrada, de aproximadamente 406 m/h (ráfaga de 3 s), en Isla Barrow, Australia, durante el ciclón tropical Olivia.
El L:TEC® 1P es apto para una de las regiones con mayor intensidad de viento en los EE. UU. (Florida), donde la velocidad máxima de diseño del viento, según la norma ASCE 7-22, es de 320km/h (ráfaga de 3 s a 10 m, categoría de riesgo más alta IV).